Innovaciones para el “cloud computing”

cloud-computingLa nueva tendencia “cloud computing” cuenta con una nueva opción para ser más eficiente: nuevos materiales cristalinos con gran capacidad de almacenamiento. Disponibles para la base de memorias para computadoras y celulares también.

La revista Nature describe al nuevo tipo de material cristalino como orgánico y ferroeléctrico, el cual fue probado por un grupo de investigación liderado por Alok Tavi y Alexander Shveyd, de la Northwestern University.

El equipo de investigadores, especializados en química orgánica, logró obtener largos cristales solo utilizando dos pequeñas moléculas orgánicas, que se atraen una con otra.

La atracción impulsa a las moléculas a ensamblarse en una retícula ordenada, factor necesario para obtener un material ferroeléctrico.

Entre las ventajas del nuevo material destaca que los compuestos de base son simples y económicos, ofrecen un material liviano y potencialmente útil para las aplicaciones tecnológicas, a diferencia de los materiales ferroeléctricos convencionales que resultan en variedades especiales de polímeros y cerámicas, complejas y costosas de producir.

Otras ventajas de los nuevos materiales a considerar son que pueden ser producidos rápidamente, son muy versátiles y, además de la memoria de las computadoras, podrían revelarse útiles en los campos de la energía solar y la nanoelectrónica.

Los también llamados «supramoleculares» no derivan de las moléculas mismas, sino de la interacción específica entre dos pequeñas moléculas orgánicas que se alternan, repetidas varias veces. En el proceso las moléculas interactúan electrónicamente y con una fuerza tal que se acercan entre sí formando largos cristales. Esta estructura tridimensional y altamente ordenada se basa en conexiones de hidrógeno.

Estas propiedades y características vuelven a los materiales interesantes para los investigadores que desarrollan las memorias de las computadoras. Incluso podrían servir de ayuda en el costoso mantenimiento de la «computación en la nube». Facebook, Google y los servicios web, por ejemplo, son memorizados en la «nube» y se basan en memorias volátiles.

Cuando el instrumento se apaga, la memoria pierde las informaciones en su poder y por lo tanto debe ser alimentada. Evitando el problema de la alimentación eléctrica, los nuevos materiales ferroeléctricos podrían ser desarrollados en una memoria no volátil.

Según los investigadores, si la «nube» y en los dispositivos electrónicos operasen con una memoria no volátil, cada año podrían ahorrarse en Estados Unidos seis mil millones de dólares en energía eléctrica, apoyando la tendencia mundial a desarrollar procesos cotidianos más ecológicos y eficientes.

Fuente: http://www.lasegunda.com/Noticias/CienciaTecnologia/2012/08/777467/Nuevos-materiales-cristalinos-para-el-cloud-computing